Más ricos que el más rico
"En 1280 el emperador Abubakari Keita II de Mali, en África occidental, tuvo su primer hijo. Le puso el nombre de Musa, que significa Moisés en mandinga, su idioma. Con el paso del tiempo, el hijo heredó el reino de su padre y se convirtió en Mansa, el “rey de reyes” , del gran imperio de Mali. Pasó a la historia con el nombre de Mansa Musa I. Gracias a las legendarias minas de oro de Wangara, Mali producía la mitad del oro del mundo. Aprovechando la inmensa riqueza dorada, el Mansa Musa construyó una capital nueva, Tombuctú . Llamó a filósofos, matemáticos, artistas y poetas del mundo musulmán. Contrato a los mejores arquitectos españoles para que construyeran mezquitas, palacios y una biblioteca colosal, donde guardaba miles de libros y documentos de gran valor. Más de 60.000 sirvientes le preparaban el almuerzo y la cena todos los días, le diseñaban la ropa, le decoraban los palacios, le construían fuentes de agua, le cuidaban los jardines, los camellos y los carruaj...